Un centro comercial sobre el relleno aluvial del río Biobío no admite aproximaciones genéricas. En Chiguayante, donde el nivel freático alto y los suelos finos dominan la planicie, la fatiga prematura del asfalto aparece cuando el soporte no se modela con datos precisos. El diseño de pavimento flexible exige correlacionar el CBR de laboratorio con el módulo resiliente de la subrasante, aplicando el método AASHTO 93 para definir espesores de carpeta asfáltica, base granular y subbase. La expansión urbana hacia los faldeos de la Cordillera de la Costa suma desafíos de drenaje y heterogeneidad estratigráfica. Antes de fijar paquetes estructurales conviene ejecutar un ensayo CBR en terreno y laboratorio para no subestimar la degradación por humedad, y si los limos son profundos, un estudio de permeabilidad in situ permite dimensionar correctamente el sistema de subdrenaje.
El módulo resiliente de la subrasante, y no solo el CBR, determina si un pavimento flexible en Chiguayante resistirá 20 años de tránsito y humedad elevada.
