Chiguayante se extiende sobre un valle aluvial modelado por el río Biobío, con estratos de arenas limosas y bolsones de grava que definen cualquier excavación mayor a 4 metros. La napa freática aparece entre 2.5 y 5.0 metros de profundidad en los sectores cercanos al eje Manquimávida, lo que obliga a diseñar sistemas de drenaje permanentes. Sondajes SPT permiten caracterizar la resistencia a la penetración en estos perfiles heterogéneos. El diseño geotécnico de excavaciones profundas en Chiguayante exige anticiparse a la respuesta sísmica del suelo, ya que la zona está catalogada como sísmica 3 según la NCh433.Of1996 modificada en 2012. Nuestro equipo técnico integra la geología local con el cumplimiento estricto de la NCh2369 para estructuras temporales.
En el valle del Biobío la estabilidad de una excavación se define por la lectura precisa de la napa y la respuesta sísmica del perfil de arenas limosas.
